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martes, 4 de marzo de 2008

Puerta


Le escuché decir que una agradable bienvenida o una imagen preciosa no garantiza el deseo de dejar entrar a otro. Recuerdo entonces que he visto ya muchas puertas agradables pero hace muchísimo tiempo que la entrada no me está permitida... parece que me lee... inevitablemente viene a la mente esto de ser humanos, seres complicados.


Aunque al reflexionarlo también sucede que cuando se nos garantiza la entrada podemos no querer hacerlo, las razones nos son múltiples y dependientes del abrigo que llevemos al momento; así que estamos parejos: hay puertas que no nos son y otras que no queremos que nos sean. Pero... ¿que hay de la propia puerta?... ... creo que sucede lo mismo para con otros.

Algo más: posiblemente con tiempo y esfuerzo encontremos la llave precisa.
PD. Sólo espero que sea a tiempo... para ambos.

1 comentario:

EDITH dijo...

UF..ABRIR PUERTAS...ESE TEMA.. DA PARA MUCHO.. HE TRATADO DE ABRIR MUCHAS PUERTAS..DEL CORAZON.. HE CERRADO UNAS DE GOLPE..
PERO DESPUES DE TANTOS IRES Y VENIRES.. HE DESCUBIERTO.. QUE NADA ESTA ASI COMO ASI EN EL MUNDO..
SIMPLEMENTE LAS COSAS SUCEDEN CUANDO DEBEN... NO SE ADELANTAN..
NI SE FUERZAN...
Y SI NO SE ABREN.. ES MEJOR NO INSISTIR..
BESOSOTE..