No la que llena de revoloteos el estómago o que llena con los rayos del sol las miradas,
o la que genera visiones aún a mucha distancia del encuentro. No.
No la que hace destilar por los poros la energía contenida en un abrazo, ni la que agita el palpitar del rojo, mucho menos la que genera el obsequio del beso. No.
No la que ilumina a cada paso el reverdecer de las huellas, tampoco la que refresca con su calor el atardecer, ni siquiera la emoción de una luna compartida.
No.
Parece que en deshojo, pero del de esos pétalos ya deshojados, se juega siempre mi camino... o no sé si por inercia lo sigo. Entonces siempre resulto no la primera sino la segunda opción.
AHEO
viernes, 4 de mayo de 2012
martes, 10 de abril de 2012
Zéfiro
¿Qué le puedo obsequiar al viento que entre sus palabras me coloca en la realidad de un jalón?
¿Qué puedo ofrecerle que sea igual o por lo menos proporcional a su compañía en el silencio abrigador?
¿Qué puedo enviarle que llegue de manera veloz hasta él y lentamente lo envuelva hasta trazar una mirada en su corazón?
Me envuelven las preguntas y la respuesta no la descubro con facilidad, en esta ocasión como en otras muchas, no la tengo.
Solo se me ha ocurrido vislumbrar su sonrisa al leer estas líneas necias de escribirse y que salen esperanzadas de escuchar su voz con cualquier palabra que les pronuncie.
Gracias por estar.
** Para aderezar las grafías, una melodía para él.
domingo, 12 de febrero de 2012
Blue, blue...
Para tí una melodía.
Felicidades Poeta.
En silencio, invisible, sigo tu sonrisa
que perenne aviva los azules de mi existencia.
Un abrazo y un beso tan grandes como el afecto que
mi corazón te prodiga
viajan ya a través del cielo
nocturno que me une
al tuyo a plena luz del día,
tu día.
AHEO
AHEO
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