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domingo, 1 de julio de 2012

Luz



No pertenece a nadie la Luna ni su luz.

A aquellos que con súplica le pedimos un poco de luz para alegrar alguna nostalgia quizá nos tenga un poco más de consideración y nos salpique sus destellos



La luz de la Luna es esplendorosa y no me lastima, me ternura pues me envuelve en su magia y tranquiliza mi espíritu... no es un ser corpóreo, es así, la luz completa de la luna, tal cual existe.


Imaginarme contigo en un abrazo mirando tus ojos y escuchando tu cálido corazón mientras la luna ilumina la noche, es una escena que recorre una y otra vez mi piel, pero no me absorbe lo suficiente como para decir que la luz lunar es mía, eso no.

La Luna, magnífica y vigilante del nocturno paisaje, amante de los silencios en la oscuridad, un poco me obsequia de ella y humildemente dejo que su regalo se quede en mi ser.

AHEO