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jueves, 3 de abril de 2008

Rosa


Al calor del sol, una flor agradece los rayos.
Por ello, agradezco cada rayito luminoso que ha guiado mi vida, son tantos los que han brindado calor a mi ser. Pero además del calor por el calor mismo, es la energía que alimenta al corazón, que en este caso noble, espera reflejarlo en su existir y dar colores en destellos a quien desee acercarse a aspirar escencias mezcladas de flor y rayos solares... de vida... y de vidas encontradas.

PD. Observa la sangre que le dá color.

1 comentario:

EDITH dijo...

UNA VEZ LA PREGUNTE..QUE ERA LA SANGRE... PORQUE LA MENSIONABA..ME DIJO.. QUE ERA PASION..
CONCUERDO.. NO PODEMOS VIVIR A MEDIAS.. SIEMPRE HAY QUE TENER PASION,, UNA PASION DESMEDIDA,, PARA VIVIR.,,PARA SENTIR,, PARA ENTREGARNOS A LOS DEMAS, PARA LLORAR, SIN DARNOS POR COMPLETO,,SIN CARBONAR NUESTROS ESPIRITUS EN LOS AFECTOS...NO SOMOS NADA...
LAS ROZAS SE TIÑEN DE SANGRE