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viernes, 20 de junio de 2008

No-palabras

Evidentemente no sé escribir para los demás... no sé tampoco de formalidades ni de como hablar según su ocasión... sólo sé que puedo escribir para mí, para el momento adecuado... ese en el que la necesidad de comunicar recorre mi espíritu (creo que han sido muchos últimamente) y a pesar de ello aún hay palabras que se vuelven no-palabras al no hallar la manera de explicar o escribir algunas sensaciones en el corazón, quizá pueda crearlas... si lo hago, son al final de cuentas solo para mí, a menos que alguien más al leerlas concordara con ellas y las abrigara.

Pero ¿cómo saber si alguien más las abriga?....
.... ....
Antes, alguien me hablaba de la incoherencia al transformar las no-palabras en artificios entintados del alma bajo el argumento de que las palabras ya están hechas... con esto sé de antemano que no abrigaría mis no-palabras... no es preocupante porque no me preocupa ni me ocupa escribir para ese alguien (y no se trata de egoísmo sino de aceptar que no se puede siempre cumplir con las expectativas de los demás), me parece más bien un acto de guardar(se) (...?) la oportunidad de creación... solo eso... ¿sólo?...
Pienso que sería grandioso encontrar en las páginas que en nuestra vida escribimos día a día muchas no-palabras ya transformadas y marcadas con la tinta de nuestro calor y nuestro color... al mismo tiempo leer aquellas trazadas en los libros de otras vidas...
¿Ves? / ¿lees? / ¿escuchas? / ¿sientes?
A esto me refiero, a este momento adecuado en el que me he comunicado contigo... aunque para que sea comunicación debe haber una respuesta...¿dices algo al respecto?
AHEO

3 comentarios:

Ana R dijo...

Creo , o pienso, que las palabras expelen calor cuando se escriben pensando en lo que uno mismo quiere comunicar,expandír, lanzar...nunca condicionadas por os demás,Asi, cobran vida propia.

Un saludo

Emig dijo...

No creo que haya que escribir para los demás, es más, creo que a veces la escritura es como una radiografía propia, la cual nos puede servir una vez está escrita y no siempre el mismo día entendemos lo escrito pues, las palabras no serían nunca significado si no tuvieran un sentido que va más allá del entendimiento de la mente. Lo hermoso de no escribir para los demás es que cuando escribes y lo publicas, quien se siente afín responde y es la prueba del sendero de la vida y la afinidad o el momento de coincidir, que ocurre entre los que pretendemos andar. Hay tiempos para andar, otros para andar y escribir y otros para leer simplemente, pero todos para aprender.
El tiempo supongo que es quien convierte las no palabras en expresiones. El tiempo y la conciencia creo que impele en nosotros, como un invisible manto que sin rodear nos acompaña.
No pretendo ser respuesta, pues tampoco entiendo una pregunta en tí, sino la manifestación verbal que desde lo abstracto sentimos. La serenidad es buena aliada para ver las palabras claras e intuir las que no son aún palabras...
Saludos cordiales

EDITH dijo...

A VECES.. LAS FLORES DEMORAN EN GERMINAN.. LAS PALABRAS TIENEN LA MISMA SECUENCIA..
PACIENCIA