
Mientras le contaba de cierto sentimiento, me observaba sonriendo y leyendo en mis palabras ese deseo que se aloja en mi corazón y que por ser el viento que desde el sur me abraza, le he compartido.
Entonces una vez más tomó mi mano e iniciamos un nuevo viaje, esta vez a un destino dibujado por él. En pinceladas de experiencias me explicaba de razones y sentimientos, las primeras generalmente ocultas por los segundos, me decía, pincelando sombras y luz.
En este viaje me mostraba lo que se dibuja más allá de la inmediatez:los astros que el Universo coloca en los ojos de cada uno.
Mientras yo le decía de la conciencia, me sonreía tiernamente pues él sabe de la magia de un encuentro que hace que, aún razonado éste, le germine algo inexplicable: con un poco de escarcha que hace un roce frío vertebral cuando aparece el desánimo pero otras veces es un fino velo que te refresca el espíritu adheriéndose en brillitos gélidos.
El paisaje tomaba forma, un cuadro viajado por él, dibujado para mis preguntas... un trocito de su geografía para pasearlo disfrutando de los destellos australes.
Resultaba este cuadro más hermoso porque lo compartía conmigo: no siempre alguien a fuerza de sonrisa y afecto comparte sus paisajes.
En la travesía, viví los dorados de sus envolventes alas y los abrazos del rojo palpitante que después de cruzar ciertos caminos aleccionadoramente me los cuenta en pinceladas...como quien desea el mejor camino y destino para quien lo mira.
Al final del viaje un guiño, un abrazo de esos que prodigan el calor del afecto. La alegría también de haberlo encontrado en mi camino y por supuesto la de contar con la magia creadora de sus viajes.
***
Viento Austral, continúa pintando, trazando en el azul o nocturno cielo los colores de tu sonrisa, los matices que la vuelven felicidad y a veces ironía... trázame en el cielo los puntos luminosos de tu afecto para seguirlos y sentir tu brisa.

Y permite a este corazón, ofrecerte cristales para refrescar tu camino y a este espíritu la fortuna de contar con tu destellante viento, impetuoso a veces y otras calmo.
Que tus alas doradas se extiendan en esos vuelos al Universo, al que da vida y al que guardas en tu corazón.
¡Felicidades querido Austro!

AHEO
PD. "Tu compañía es tan fantástica, como irrealizables mis fantasías" ; )